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Orfelina Feliz Payne, directora ejecutiva de Puentes de Salud, ha atravesado diversas situaciones difíciles a lo largo de su vida, aprovechando cada una de ellas para aprender y crecer. Crédito de la foto: Emily Leopard-Davis/AL DÍA News
Orfelina Feliz Payne, directora ejecutiva de Puentes de Salud, ha atravesado diversas situaciones difíciles a lo largo de su vida, aprovechando cada una de ellas para aprender y crecer. Crédito de la foto: Emily Leopard-Davis/AL DÍA News

La mano firme de Puentes de Salud

Como directora ejecutiva de la organización, Orfelina Feliz Payne promueve la salud y el bienestar de la creciente comunidad latina del sur de Filadelfia.

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Orfelina Feliz Payne es una estadounidense de primera generación, nacida y criada en el sur del Bronx, de padre dominicano y madre puertorriqueña.

A los 14 años su padre fue enviado a trabajar al Bronx para ayudar a cuidar de sus hermanos que habían regresado a República Dominicana.

La madre de Feliz Payne la crió como madre soltera, y a pesar de ello pudo construir una buena relación con su padre cuando se hizo adulta. Antes de esto, dice que él entraba y salía de su vida, pero dejó un gran impacto.

El dirigió varios negocios enfocados en las necesidades de los inmigrantes hispanohablantes. Feliz Payne quería administrar uno de sus negocios, pero él quería que ella se convirtiera en doctora.

"Ahora mi papel en Puentes es una combinación de mi visión y su visión de mi vida", dice Feliz Payne.

Tuvo una crianza difícil, creciendo en la pobreza. De niña, la primera lengua de Feliz Payne era el inglés, pero aprendió español porque era la primera lengua de su familia.

Orfelina Feliz Payne compartió durante una entrevista con AL DÍA que, “como muchos niños de primera generación, sirvió de intérprete para su familia cuando interactuaba con diversos sistemas sociales en sus vidas, como los sistemas médicos, educativos…”.

Feliz Payne señaló que "hay un dicho para nosotros, hijos de primera generación de familias hispanohablantes: Ni de aquí, ni de allá”.

Explicó que esta frase refleja el desafío de no sentir que perteneces a Estados Unidos porque fuiste criado con valores latinos tradicionales, pero

tampoco sentirte lo suficientemente latino porque no naciste en un país de habla hispana.

Encontrar fuerza a través de las dificultades

Una de las cosas más importantes que Feliz Payne ha aprendido de su madre y de su cultura es la fe.

"Creo que estoy aquí por la gracia de Dios y solo por la gracia de Dios porque todas las circunstancias estaban contra los niños que se parecían a mí, en el sur del Bronx durante ese tiempo", dijo.

Creció en los primeros años de la década de 1980, durante los incendios del Bronx. Entre las décadas de 1970 y 1980, los edificios fueron incendiados deliberadamente, afectando al 80 %. Feliz Payne creció durante el final de ese periodo.

"Había muchos edificios vacíos. La gente incendiaba edificios a propósito para cobrar el seguro. Pagaban a la gente para que incendiara los edificios y así cobrar el dinero del seguro y luego repartirlo. Todo esto se extendió por el Bronx. Era caótico. Muy caótico", continuó.

También hubo mucho consumo de drogas. Ella lo compara con un Kensington de los primeros días.

Feliz Payne atribuye a su educación y experiencias su interés de toda la vida por el desarrollo humano. Otra de las razones fue la terapeuta puertorriqueña que tuvo cuando era más joven, Miss Mundo.

"Ella fue la primera profesional médica con la que interactúe que también era latina. Hablaba español y entendía nuestra cultura y nuestros orígenes.  Así que la relación que nuestra familia desarrolló con ella fue muy diferente a la que teníamos con cualquier otro profesional médico. Ella fue mi primer contacto con una modalidad de atención diferente", señaló Feliz Payne.

Descubrir un camino

En la escuela secundaria, Feliz Payne tomó una clase de psicología "un poco por capricho", recordó. "Me sentí más atraída y pude ponerle un nombre al interés que he tenido a lo largo de los años, que es el estudio del comportamiento humano, el estudio de las personas, por qué las personas toman decisiones de la forma en que lo hacen. La psicología me ha ayudado mucho a entenderlo", explicó.

Para ella, la escuela era una forma de escapar del ciclo de pobreza, inseguridad alimentaria y trauma. También fue un lugar en el que sobresalió.

"Muchos de mis compañeros de secundaria estaban pasando por las mismas experiencias, tratando de encontrar maneras de sobresalir como hijos de primera generación de padres inmigrantes y la educación era nuestra salida", explicó.

"Sabía que saldría de Nueva York para ir a la universidad tan pronto pudiera, y así lo hice", añadió.

Terminó estudiando psicología en la Universidad Estatal de Pensilvania. Después trabajó durante un año en Nueva York, antes de darse cuenta de que quería un cambio y volver a Pensilvania, donde se sentía cómoda.

Luego fue a la Universidad Gwynedd Mercy y obtuvo un máster en Negocios. Su objetivo tras completar este título era regresar al Bronx. Sin embargo, la vida tenía otros planes y acabó casándose, formando una familia y comprando su primera casa en Filadelfia.

Feliz Payne también recibió una certificación de gestión de procesos empresariales de la Universidad de Villanova y la certificación Six Sigma Green Belt.

Primera y única

En 2004, Feliz Payne empezó a trabajar en Community Behavioral Health (CBH), una organización dentro del Departamento de Discapacidades Conductuales e Intelectuales (DBID por sus siglas en inglés) que trabaja para ampliar los servicios de salud mental en Filadelfia.

Trabajó allí durante casi 18 años en varios cargos, como especialista en evaluación de programas y directora de servicios a los miembros.

Se convirtió en la primera y única directora latina dentro del departamento. Para cuando se marchó, también había sido la primera y única directora senior latina. Para explicar cómo se sentía ser la primera, se refirió a una frase de "El año del sí", de la autora Shonda Rhimes.

"Ella acuña este término, P.U.D, que significa primero, único y diferente. Habla de lo que se siente al ser el primero, el único y la persona diferente en la sala. Y cómo esto proporciona una experiencia única y desafiante, pero también un sentido extra de responsabilidad, que ni siquiera te das cuenta de que lo estás asumiendo cuando estás en esos espacios", agregó. 

Es algo que se tomó muy en serio. Feliz Payne se preguntó cómo quería experimentar el cuidado como participante del programa y cómo había experimentado el cuidado como tal "Incluso en situaciones en las que no quería llamar la atención o tener conversaciones difíciles, me obligué a hacerlo porque sabía que era necesario debido a que representaba a la comunidad en general ", dijo.

Su trabajo en Puentes de Salud le ha permitido conocer a personas con ideas afines. "Tenemos la suerte de que el personal de Puentes tiene estas experiencias únicas que apuntan a esa misma responsabilidad. Hay una fuerza de voluntad y una pasión inigualables por el trabajo que hacemos para empoderar a la comunidad", añadió.

Feliz Payne también fue copresidenta de los servicios de mitigación de desigualdades y acceso al idioma. En este papel, encontró una pasión en involucrar a las partes de la comunidad subrepresentadas y en asegurar que la información que provenía de su departamento se compartiera de una manera que tuviera sentido para los miembros de la comunidad.

Participó en el desaparecido Grupo de Recursos para Empleados (ERG por sus siglas en inglés) "VOCES, mientras estaba en el DBID. Lo crearon ella y sus compañeros en respuesta a las disparidades que veían en la comunidad. Estas conversaciones también se produjeron en el momento álgido en que las cosas cambiaban en el vecindario de Kensington.

La primera área de interés del grupo fue la educación, que estaba arraigada en el trabajo que realizaban. Pudieron crear asociaciones en la comunidad y asistieron a reuniones comunitarias. El grupo se encontró con algunos retos en términos de la cantidad de trabajo que podían hacer mientras mantenían sus empleos habituales y las formas de ayudar que no estuvieran ya cubiertas por una de las divisiones del departamento.

Puentes de Salud

Su trabajo en el departamento iba bien y tenía un gran equipo, pero sentía que le faltaba visión para el futuro del departamento. Quería seguir trabajando en salud y bienestar en la comunidad latina, pero de una forma más directa que la que le permitía su papel en CBH.

Puentes de Salud  era todo lo que ella quería. Es "una organización sin ánimo de lucro que promueve la salud y el bienestar de la población inmigrante latinx de Filadelfia, en rápido crecimiento, a través de una atención sanitaria de alta calidad, programas educativos innovadores y la construcción de la comunidad".

Así que cuando el puesto de Directora Ejecutiva quedó vacante en 2021, presentó su candidatura. Feliz Payne incluso se postuló por segunda vez para asegurarse de que su solicitud fuera vista.

Había oído hablar de Puentes por su trabajo anterior y había visto el documental de 2016 de HBO, Clínica de Migrantes. Dirigido por Maxim Pozdorovkin, el documental sigue al equipo de Puentes mientras superan retos y prestan atención a la comunidad de inmigrantes indocumentados de Filadelfia.

Al principio, no estaba segura de si sería una candidata potencial, conociendo la competencia, pero después de hacer las entrevistas y conocer al equipo, supo que era lo que buscaba.

Se convirtió oficialmente en la nueva directora ejecutiva de la organización en enero de 2022.

Feliz Payne reflexionó sobre cómo Puentes está ayudando a la comunidad inmigrante de Filadelfia a afrontar los mismos desafíos a los que ella se enfrentó en su propia vida. Los niños que se parecen a ella, especialmente los de familias inmigrantes, tienen las mismas circunstancias en su contra como las que ella tuvo en la década de 1980.

También pensó en la gente con la que fue a la secundaria y que utilizó la educación como válvula de escape. Comentó que tuvo suerte de crecer en una zona tan diversa como Nueva York.

"Dependiendo de dónde vivas, es posible que no tengas acceso a personas o recursos en tu idioma nativo. Por eso son tan importantes los programas de Puentes. Estos programas proporcionan apoyo culturalmente competente en forma de salud, educación, alimentación, arte y acceso conductual a miembros de la comunidad que de otro modo podrían quedarse afuera", afirmó.

Mayores logros y retos

Su mayor logro en Puentes es haber reunido al personal después del COVID. Durante la pandemia, la gente estaba aislada en sus diferentes divisiones para poder centrarse en hacer su trabajo.

"Una de las cosas de las que estoy realmente orgullosa ahora es que hay unidad entre las divisiones puesto que se conocen más", dice Feliz Payne.

Han estado trabajando en aspectos como las habilidades de liderazgo, el desarrollo de capacidades y el desarrollo de estrategias.

"Ha sido muy agradable ver al personal reunirse y verse. Y ser capaces de reconocer el trabajo que están haciendo en conjunto, poder ver el panorama general de la organización", añadió. 

Todos los programas de Puentes se centran en la voz de la comunidad, por lo que la financiación se busca en función de sus necesidades. Su mayor reto es la financiación y, aunque todos sus fondos provienen de subvenciones y donantes, también es cierto que recibe algunos fondos municipales para vacunas.

Durante su carrera, su mayor éxito fue cuando consiguió el título de Directora de Servicios a los Miembros. "Cuando me ofrecieron el puesto, recuerdo que el correo electrónico se envió a todo el personal y la gente estalló en vítores", dijo Feliz Payne.

"Fue la mejor sensación que he tenido nunca, porque fue un momento de validación en el que supe que la gente había sentido, visto y comprendido todo lo que había intentado hacer en mi carrera hasta ese momento. Fue muy fuerte", explicó.

Para ella, haber sido seleccionada para su papel actual es otro gran éxito por una razón similar: conseguir estos papeles es un logro visible para todo el trabajo invisible y entre bastidores que conllevan estos puestos de dirección.

El mayor desafío al que se ha enfrentado a lo largo de su carrera ha sido averiguar cómo navegar por la política de la escala corporativa sin dejar de ser fiel a sí misma.

"Ser capaz de entrar en recintos, segura con el pelo rizado -en espacios donde el pelo rizado grande no es habitual- o con tatuajes o pendientes de aro grandes. Cosas que la gente suele considerar poco tradicionales. Y ser capaz de entrar en un espacio lo suficientemente segura, sabiendo que tengo la formación, la experiencia, el conocimiento. Puedo entrar siendo yo misma en cualquier situación y sentirme bien con ello", aseguró.

"Incluso cuando eres la primera, la única, la diferente", concluyó.

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