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Stephanie Nuesi has an impressive following on the LinkedIn platform with more than 160,000 followers, hosted over 50 LinkedIn Lives, reached over 50 million views and landed more than 20 paid brand deals. Andria Lo / AL DIA NEWS
Stephanie Nuesi tiene un impresionante número de seguidores en la plataforma LinkedIn con más de 160.000 seguidores, ha sido anfitriona de más de 50 LinkedIn Lives y ha conseguido más de 20 acuerdos pagados con marcas. Andria Lo / AL DIA NEWS

La mente maestra detrás de Max Up, Google y LinkedIn

Stephanie Nuesi nos cuenta su trayectoria como estudiante universitaria y su salto como analista financiera, creadora de contenidos y CEO.

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Stephanie Nuesi es una joven de un pequeño pueblo, Los Mameyes, República Dominicana, cuyas raíces crecen como lianas por el barrio. Llegó a Estados Unidos en el 2015 con la esperanza de perseguir el famoso sueño americano.

Una niña dominicana de 16 años que solo hablaba español soñaba con asistir a una escuela en Estados Unidos. Pasaba sus días de la escuela a su casa y de su casa a la escuela; de lunes a viernes asistía a la escuela, los sábados iba a clases de música y los domingos participaba en clases de informática. Su madre consideraba que el tiempo era el epítome de la oportunidad y que perderlo era el mayor pesar de una persona tonta.

El proceso de asimilación fue todo un reto. Hernández relata las numerosas luchas a las que se enfrentó, desde la barrera del idioma hasta la adaptación a una nueva cultura y economía, pasando por la comprensión de la mano de obra, que pusieron a prueba su capacidad para prosperar en un país diferente al suyo. Esa es la dolorosa verdad de lo que un inmigrante siente a diario.

La incapacidad de Stephanie para comunicarse con los demás en un país extranjero fue solo un pequeño escollo que no frenó sus esfuerzos por aprender inglés. Empezó a tomar clases de conversación en una biblioteca local, a 30 minutos a pie de su casa. Estos cursos los impartía una estudiante universitaria que ofrecía su tiempo para educar a los extranjeros de forma gratuita. Stephanie asistió a las clases de conversación dos veces por semana durante un año. 

Nuesi valora el tiempo que pasó con esta estudiante universitaria, que dedicó innumerables horas a ayudarla a mejorar sus habilidades lingüísticas y su capacidad para ser una comunicadora eficaz. En esa clase, Stephanie tuvo la oportunidad de interactuar con inmigrantes de Colombia, Venezuela, Pakistán y otras partes del mundo, un grupo diverso de personas que trataban de entender el idioma inglés.

Tener la oportunidad de interactuar con gente de diferentes condiciones sociales, nacionalidades y acentos supuso la oportunidad perfecta para que Stephanie, una persona introvertida, se convirtiera en una portavoz y líder segura de sí misma.

El viaje hacia la educación superior

Como inmigrante en Estados Unidos, Nuesi se dio cuenta de que carecía de orientación fraternal, algo que necesitaba desesperadamente y que, por el desconocimiento de sus padres del sistema universitario en Estados Unidos, no podía obtener. El proceso era desalentador, y los recursos eran limitados. “Recuerdo haber ido a diferentes universidades en persona para encontrar información sobre cómo aplicar”, explica Stephanie.

Diligenció las solicitudes a través del sistema CUNY, el sistema universitario público de la ciudad de Nueva York y el mayor sistema universitario urbano de Estados Unidos, que ofrece una lista completa de las tasas de matrícula, la oferta académica y el tamaño de las clases de las instituciones, así como toda la información pertinente para ayudar a los estudiantes en el proceso de admisiones. 

Los interminables requisitos de la solicitud continuaron bombardeando a la solicitante de la primera generación universitaria, que más tarde descubrió que sus documentos debían ser traducidos del español al inglés, lo que hizo que el proceso fuera más descorazonador. “No sabía nada de la ayuda financiera”, recuerda Stephanie, que finalmente aprendió a solicitar becas.

Su viaje estaba lejos de terminar y las adversidades seguían encontrándola. Pero Stephanie no es como la mayoría de la gente. A los 10 años empezó la secundaria y se graduó a los 14 en la República Dominicana. A los 16 emigró a Estados Unidos y a los 17 fue rechazada por todas las universidades a las que se presentó. Finalmente fue aceptada en el Baruch College de Nueva York, meses después.

Durante su estancia en el Baruch College, y siguiendo las recomendaciones de sus compañeros, empezó a buscar prácticas sin tener una dirección clara y sin entender lo que estas implicaban. Al explicarle su importancia, muchos le decían: “Si quieres conseguir un buen trabajo después de la universidad, tienes que hacer prácticas y crear un currículum”, explica Stephanie, que no tenía ningún conocimiento previo del proceso de contratación en República Dominicana o en Estados Unidos, y nunca había creado un currículum.

Su inexperiencia y desconocimiento la hicieron empatizar con otras personas que, como ella, tenían recursos limitados. “Pude imaginar las luchas que muchas personas que vienen de otros países tienen que enfrentar, como preparar una entrevista y hacer un currículum, cuando no saben lo que es. Esto es una realidad”, subrayó.

Muchas universidades cuentan con recursos y departamentos para orientar a los estudiantes y a los egresados en el ámbito profesional, pero mucha de la información que proporcionan “está desactualizada, y solo hay uno o dos asesores para una población de 10.000 estudiantes, así que imagínate lo difícil que es que te ayuden con un currículum”, comentó Stephanie.

Nuesi se dio cuenta de la brecha existente entre los estudiantes con talento que acuden a escuelas no preferenciales y que carecen de acceso a los recursos y a las empresas, mientras completaba dos programas diferentes: uno en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), donde estudió Ciberseguridad y Análisis de Datos con una beca del Banco Santander, y una licenciatura en Administración de Empresas con especialización en Tecnología de Sistemas de Información, en el Baruch College. Durante ese tiempo, encontró la manera de disminuir esa brecha a través de Max Up.

Maximizar el potencial es Max Up

En el 2019, Stephanie estaba escuchando un podcast, y el presentador no paraba de decir: “Tienes que maximizar”, y ella asintió: “Lo que quiero hacer con la gente: quiero elevar, levantar y maximizar. Así que maximizar el potencial es Max Up”.

Max Up es una empresa de consultoría profesional dedicada a ayudar a estudiantes y a profesionales a maximizar su potencial. Ofrece diferentes servicios para ayudar a las personas a “triunfar a través de las oportunidades profesionales”.

En el momento en que fundó Max Up, Nuesi era todavía una estudiante universitaria que experimentaba el síndrome del impostor, luchando por transmitir credibilidad sin dejar que la percepción de los demás sobre lo joven que era interfiriera en su capacidad para ayudar a otros que enfrentan la misma situación que ella vivió.

Según Stephanie, “Quiero ayudar a la gente que no tiene acceso a los recursos, ni que sabe cómo acceder a ellos, para que puedan hacerlo. Yo logré salir adelante después de pasar por momentos muy duros, así que lo que busco es ayudar a otros a que probablemente consigan lo que quieren por un camino más sencillo”.

Max Up facilita a los estudiantes, a los profesionales que inician su carrera, e incluso a los más experimentados, el apoyo que necesitan para mejorar sus oportunidades profesionales. La empresa ha ayudado a miles de solicitantes de empleo a ponerse en contacto con reclutadores y directores de contratación de las principales empresas, lo que ha llevado a Nuesi a crear dos programas de bajo costo en los que el 90 % de los becarios consiguen prácticas y empleos a tiempo completo, y tres guías gratuitas para ayudar a los solicitantes de empleo a conseguir el trabajo de sus sueños, como hizo ella en Google. 

De la universidad a Google

Las aspiraciones de Stephanie fueron solo el principio de su viaje hacia el éxito.

Comprobó lo que podía ser el éxito cuando ella y su madre pasaban por la oficina de Google en Nueva York, la señaló y exclamó: “Mamá, algún día trabajaré allí”. Su madre le dijo: “Stephanie, creo que estás soñando demasiado grande”, y ella le respondió: “Ya lo verás”. “Eso fue en el 2018”, explica Stephanie. Su madre nunca hubiera imaginado que esas palabras serían el detonante que impulsó a Nuesi a buscar empleo en Google años después.

Con 22 años, fue rechazada por Microsoft y Apple. En el 2020 consiguió su único sí por parte de Google como analista financiera, lo que provocó una llamada a su madre en la que le preguntó por aquel día en el que estaban fuera de aquella oficina. La respuesta de Nuesi fue: “No estaba soñando demasiado grande, estaba soñando lo suficientemente grande”. Pero nada pudo preparar a Nuesi para la respuesta de su madre, pues esta le explicó que sus palabras no pretendían desanimarla, sino empujarla. “Si ella no me hubiera dicho eso, tal vez no estaría aquí hoy”, explica Nuesi, que actualmente reside en San Francisco, California.

Nuesi admite que ser directora general de Max Up y analista financiera de Google en San Francisco implica saber gestionar el tiempo y organizar las prioridades. Tiene tres calendarios diferentes, uno personal, otro de negocios y otro de Max Up, y sigue el calendario de memoria. Evita el agotamiento teniendo presente lo que añade productividad a su vida y a su carrera, e intentando dedicar suficiente tiempo al autocuidado.

Lucha por encontrar la manera de aprender a decir “No” porque, en sus palabras, “me gusta ayudar a la gente tanto como sea posible, y a veces me sobrecargo”. Nuesi insiste en que está trabajando constantemente en sí misma mientras se centra en sus diferentes esfuerzos, incluyendo ser creadora de contenido en LinkedIn.

Creadora de contenidos de LinkedIn

La creadora de contenidos de LinkedIn se centra en maximizar su propio potencial creando contenidos que mejoren sus habilidades de comunicación y su amor por la tecnología.

Stephanie utiliza LinkedIn para mostrar a los demás cómo una inmigrante, licenciada de primera generación, de la Generación Z, es capaz de “hablar ante las masas y ser la voz de todos los inmigrantes de primera generación con bajos ingresos que hay. Aunque tenga acento, aunque me lleve años, lo haré”.

En tan solo un año, Stephanie ha dictado conferencias en más de diez países, al tiempo que ha ido dominando el inglés. En los últimos siete meses, esta dominicana ha sido solicitada para hablar en Australia, Reino Unido, India, Canadá y Estados Unidos, entre otros.

Nuesi cuenta con más de 160.000 seguidores en LinkedIn, ha sido anfitriona de más de 50 Lives, ha alcanzado más de 50 millones de vistas, y ha conseguido más de 20 acuerdos pagados con marcas, siendo el mayor de ellos el de Spotify.

Recientemente se convirtió en oradora principal en UBS, un banco de inversión en Wall Street, y la semana pasada fue la oradora principal más joven en la mayor conferencia de estudiantes del Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados (AICPA) en los Estados Unidos, una conferencia a la que asistió como estudiante en el 2019.

Stephanie sigue sobresaliendo y sus avances no pasan desapercibidos, pues la Asamblea del Estado de Nueva York y el Consulado de la República Dominicana reconocieron sus esfuerzos al otorgarle el premio Outstanding Young Leader hace unas semanas.

“Para que podamos crear esa cultura en la futura generación, tenemos que ser patrocinadores, abrir puertas y desbloquear oportunidades para aquella, ese es el sueño americano para mí”, concluyó Stephanie.

 

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