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El poporo Quimbaya en el museo del Oro de Bogotá. Deposiphoto
El poporo Quimbaya en el museo del Oro de Bogotá. Deposiphoto

Colombia, tierra de tesoros tristes

En ‘La tierra de los tesoros tristes’, el escritor colombiano Simón Posada narra la incidencia negativa del oro y la coca en la historia de Colombia

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¿Por qué somos tan pobres si somos tan ricos?  Esta es una de las preguntas que quiso responder el periodista y escritor colombiano Simón Posada en su nuevo libro, “La tierra de los tesoros tristes: la maldición del oro y la coca en la historia de Colombia” (Aguilar, 2022), donde explora el trágico papel del oro y la coca en su país desde los tiempos de la conquista española.

 Siguiendo la historia del llamado Poporo Quimbaya, una de las reliquias precolombinas más preciadas del país, el autor narra cómo los colonizadores españoles explotaron la poderosa relación de los indígenas, la coca y las arcas de oro del imperio, y por consiguiente, de los cazadores de tesoros, saqueadores de tumbas y falsificadores, y la coca y el oro acabaron convirtiéndose en la gran maldición de Colombia a causa de sus repercusiones ambientales, políticas, económicas y sociales.

¿Cómo surge la idea de este libro? ¿Cómo te empezaste a interesar por el poporo quimbaya? 

En 2012, yo trabajaba como editor de no ficción en el Grupo Planeta y tenía un jefe peruano, Sergio Vilela, que había hecho un libro muy exitoso en Perú sobre Machu Picchu. Vilela, como inmigrante en Colombia, se preguntaba mucho sobre un objeto o un sitio en particular que fuera muy simbólico de la identidad colombiana. Yo me fui de Planeta después y quedé con esa inquietud. En una visita al Museo del Oro, una guía me contó que el poporo había sido vendido al Banco de la República por una de las hijas de Coriolano Amador, uno de los hombres más ricos de Colombia en el siglo XIX, dueño de quizá la mina de oro más productiva de Colombia en ese entonces, la mina El Zancudo. Era tan rica esa mina que empezaron a emitir moneda y la gente en la región compraba cosas con billetes de la mina, que tenían la cara de Coriolano Amador impresa en ellos. En ese momento empecé a indagar sobre su vida, que era fascinante, y ahí fue cuando dije: “esto es un libro”.

¿Por qué el título “La tierra de los tesoros tristes”?

Porque esa es la sensación que queda al revisar nuestra historia [la de Colombia] y ver todas nuestras riquezas, y no queda sino preguntarse: ¿por qué somos tan pobres si somos tan ricos? También porque las sensaciones que quedan de una visita al Museo del Oro o del estudio de estos pueblos y lo que pasó desde la conquista genera un montón de sentimientos contradictorios: asombro por la belleza de las piezas, tristeza porque esas piezas estaban en una tumba de alguien que fue violada, tristeza por todas las otras tumbas que fueron profanadas y por todas las otras piezas que se perdieron para siempre.

¿Por qué es importante seguir revisando /investigando la historia de un país?

La respuesta, lamentablemente, es una frase de cajón: el país que no conoce su historia está condenado a repetirla. Tan simple y cliché como eso. Pero, además, creo que la historia de Colombia está lo suficientemente documentada, pero está escrita en un lenguaje para académicos, que pocas veces llega al gran público. En mi libro no descubrí nada, sólo hago relaciones curiosas de datos y, al menos eso creo yo, logré aterrizar cosas muy complejas de explicar en un lenguaje claro para el gran público. Creo que ese es el valor de este libro, el ser una obra de divulgación científica que puede leerse fácil y rápido en una era en la que todos estamos desconcentrados por culpa de los teléfonos y las pantallas.

Simón Posada. Foto: Sebastián Jaramillo
Simón Posada. Foto: Sebastián Jaramillo 

¿Por qué te hiciste periodista?

Decidí ser periodista porque es una profesión donde es posible que cada día sea diferente. Después de 17 años de carrera, puedo decir que he tenido la suerte de que mis días sean muy poco rutinarios. También me hice periodista porque quería ser escritor de ficción, pero la no ficción me enamoró y creo que no me moveré de ahí. 

¿Trabajas para medios internacionales? ¿Nunca te planteaste emigrar?

En este momento trabajo para cambiocolombia.com, una revista digital política en Colombia. En 2016 emigré a Miami, donde trabajé dos años para Univision. Luego, trabajé ocho meses en BBC News Mundo y un año más para CNN en Español. Fue una experiencia muy dura y muy enriquecedora, en la que, además, conocí a mi esposa (italoamericana-colombiana). No persigo el sueño americano, pero si él me persigue, me dejo atrapar. Me encantó vivir en Estados Unidos y volvería a hacerlo si llega la oportunidad. Si no llega, está bien, me encanta Colombia, soy muy feliz aquí y tengo una vida privilegiada y cómoda. 

¿Qué interés puede tener este libro para el lector de origen latino en Estados Unidos? 

Todos los países latinos, por su pasado colonial, tienen historias de tesoros tristes, de tesoros perdidos, de los que no se conoce su historia y que quedaron en un limbo en el tiempo. Creo que en mi libro los latinos pueden encontrar un espejo de su lugar de origen, sin importar dónde hayan nacido. Desde Argentina hasta México hemos vivido el saqueo, la falta de identidad y la ignorancia de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Mi libro ayuda a hacer el duelo por todas estas pérdidas. Ahora, en específico para los colombianos, el tema de cómo el oro y la coca han gobernado nuestro país es muy valioso de abordar, porque nos hace conscientes de dinámicas bajo las que actuamos, pero de las que quizá no hemos sido conscientes, como el arribismo y el afán de riqueza por encima de cualquier cosa. 
 

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